
Cuando llega el momento de hornear y los hornos están en pleno funcionamiento, la distribución irregular del calor puede convertir un buen resultado en algo impredecible. Las zonas calientes pueden dañar la corteza del producto, mientras que las zonas frías hacen que la masa quede pálida y pegajosa. Por eso, hemos creado este elemento térmico de cerámica negra y circular, diseñado para ofrecer un control preciso de la temperatura, permitiendo así que usted tenga el control total sobre el proceso de cocción.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico
Este elemento es un cuerpo de cerámica negra y circular, con un núcleo calefactor integrado, diseñado para proporcionar una emisión de calor infrarrojo estable en toda la superficie del horno. Puede alcanzar una temperatura de 450°C en menos de seis minutos, lo que permite recuperarse rápidamente entre uno y otro ciclo de cocción. En una superficie de 1,2 metros, mantiene la temperatura estable dentro de un rango de ±3°C. Además, el perfil térmico radial asegura que la diferencia de temperatura entre el centro y los bordes sea inferior a 5°C. La carcasa de cerámica resistió bien los shocks térmicos, y el elemento mantiene su rendimiento constante incluso después de varios ciclos de enfriamiento, sin agrietarse. En cuanto al consumo energético, se espera un consumo de aproximadamente 0,18 kWh por ciclo de cocción en un horno estándar; el calor se dirige directamente al producto, sin desperdiciarse en otras partes del horno.
Esto significa que en una panadería con mucho trabajo, esta velocidad y estabilidad reducen la discrepancia entre las bandejas, lo que permite mantener un flujo de trabajo constante. El campo térmico uniforme garantiza que la corteza del producto adquiera el mismo color en cada ciclo de cocción.
En hornos rotativos y de convección, la rápida respuesta del elemento ayuda a evitar que las bandejas frías causen desequilibrios térmicos. Esto protege las pastas delicadas y evita que las pizzas se quemen en los bordes. El resultado es menos productos defectuosos, más hornados por hora y un menor consumo de energía, ya que no se desperdicia calor en partes innecesarias del horno.
La instalación es sencilla, pero es importante dejar al menos 25 mm de espacio alrededor del elemento, para evitar que el calor afecte a los paneles cercanos. También es necesario asegurarse de que la tensión y el tipo de terminales coincidan con los del horno. Se recomienda esperar un tiempo antes de usar el horno, hasta que la temperatura se stabilice. Además, se debe limpiar la superficie del elemento teniendo en cuenta sus límites de temperatura. Con una instalación adecuada y una tensión estable, estos elementos pueden funcionar día tras día sin problemas.